miércoles, 23 de abril de 2014

Visita de Maya y Laura en el cole

En el cole de mi peque funcionan con proyectos trimestrales, que además deciden en asamblea los propios peques. Este trimestre pasado decidieron que todo giraría en torno al GOS (el perro) y a mí se me ocurrió una cosita, pero primero tenía que consultar con terceras personas si sería factible mi idea.

Mi sobrina colabora siempre que puede con alguna organización de ayuda a los animales desamparados/abandonados, aunque también lo hace siempre de forma particular. Esto hace que conozca en su entorno a personas muy interesantes y, a su vez, a mascotas más interesantes aún... aunque a veces, este término de mascotas no me convence mucho. Actualmente comparte piso con una chica, Laura, que tiene como parte de su familia, una preciosísima perrita de raza Labrador, llamada Maya. Laura es una persona muy consciente y muy responsable y entre otras cosas, ha enseñado a Maya para que pueda ser un Perro de Terapia y/o Asistencia. Ya os podéis hacer una idea de qué iba mi propuesta ;^).

Quería que los peques conocieran a Maya y a Laura y quería que vieran que los perros no son solamente ese animal que se tiene en casa o en el campo y con el que a veces se juega o del que se ocupan sólo los mayores. No tiene porqué ser sólo el animal al que hay que sacar todos los días como una obligación, como responsabilidad que se adquiere en el momento en que pasa a formar parte de tu familia (si, porque para mí, es así, forman parte de Mi Familia). Quería que recibieran en el cole otro tipo de visita y otro punto de vista y no la visita de un perro de familia únicamente.

Se lo propuse a mi sobrina para que le comentase a Laura y sólo quedaba esperar la respuesta. Maya y Laura pertenecen a una organización y a través de ella, ayudan a muchas personas. Laura me dijo que si encantada, así que me dispuse a transmitir mi propuesta a la profesora de mi peque y tras la respuesta afirmativa, concretamos una fecha en que nos viniese bien a todos. A saber, el 28 de Enero por la mañana.

Llegó el día y mi Cucolinet estaba emocionadísimo porque conocía a Maya, porque la había visto actuar jugando y aprendiendo y porque para él era todo un acontecimiento que ese día apareciera por su clase Maya con Laura. Pero además, no quedaba ahí la cosa, porque mi sobrina también iba a ir con ambas y yo no pensaba perdérmelo por nada del mundo.

Decir que fue absolutamente FANTÁSTICO es quedarme muy corta. Maya estuvo ¡¡¡sublime!!! y Laura con un cariño inmenso hacia su perrita y hacia todos los peques, fue explicando y enseñando desde cómo tratar a nuestras mascotas, hasta cuánto se puede jugar y disfrutar con ellos, qué nos enseñan día a día y cómo además pueden ayudar a personas con alguna discapacidad o alguna carencia.




Los peques aprendieron que un perro puede ser nuestro mejor amigo y compañero de juegos. Tratándoles con mucha cariño y mimo, podemos jugar y jugar y a la vez, sin darse cuenta, también pueden estar aprendiendo un montón de cosas. Les gusta mucho irse de excursión, les encanta que les lean (por lo que los niños mejoran y aprenden a leer antes, dado que se desinhiben por completo y no van a tener miedo a que les corrijan constantemente). Cuidándoles también aprenden hábitos de higiene para sus propias personas. Les enseñó muchos juegos que se pueden compartir con ellos: como buscar comida en cajoncitos con distintos tipos de tiradores (buscan con su olfato y a la vez están aprendiendo cómo abrir todo tipo de cajones con distintos tiradores, armarios, puertas); saltar a través de aros; bailar pasando por debajo de las piernas de la persona... Y por último les habló de cómo pueden ayudar a personas que tienen privado el sentido de la vista, que no pueden moverse por alguna circunstancia y no pueden vestirse o desvertirse, personas que pueden haber perdido el sentido del oído. Pero también ayudan a personas enfermas, a mayores, a niños con capacidades especiales... Y esto es sólo el principio de todo lo que estos listísimos animales y sus dueños hacen por muchos colectivos.



Por mucho que cuente, no hago juicio de todo lo que vieron y aprendieron esa mañana los peques. La profesora estaba encantada y maravillada con todo lo que había visto y todo lo que ella también había aprendido. Yo sólo pude agradecer de corazón la visita tanto por los peques, como por mí. Ojalá hubieran visitas periódicas de este tipo en todos y cada uno de los colegios, porque el grado de concienciación sería extraordinario y posiblemente, no habrían tantísimos abandonos en este país.




viernes, 18 de abril de 2014

Inmediatez

En estas fechas casi todo el mundo está de vacaciones o por lo menos, un poco más desconectado. Siempre viene bien una pausa para volver a tomar la rutina con más fuerza. Por aquí yo sigo con mis budas y mi librito en estos #ViernesdeReflexión:


El buda de la inmediatez


"Si ha de hacerse algo, hágase 
con vigor. Aquel que renuncia 
descuidadamente levanta más 
polvo".

El budismo es una filosofía de inmediatez, puesto que asienta nuestra atención en el momento presente. Este ejemplo de Siddhartha Gautama ilustra perfectamente la necesidad de actuar a tiempo en lugar de perderse en análisis y comprobaciones intelectuales:

"Supón, Malunkyaputta, que un hombre fuera herido por una flecha embebida en veneno, y que sus amigos y compañeros trajeran a un médico para curarlo. El hombre diría: 'No voy a permitir que el médico me quite la flecha hasta que sepa el nombre y clan del hombre que me hirió; si utilizó un arco o una ballesta; si la flecha tenía punta de pezuña o era curva o tenía púas'.

Nada de esto sabría el hombre y mientras tanto, moriría. También así, Malunkyaputta, si alguien dijera: 'no voy a llevar una vida noble bajo el Buda hasta que el Buda me declare si el mundo es o no eterno, finito o infinito; si el alma es lo mismo o diferente del cuerpo; si uno que ha logrado el despertar continúa o no existiendo luego de la muerte', eso seguiría sin ser declarado por el Buda y mientras tanto esa persona moriría".


Autochequeo espiritual

Cada cierto tiempo es saludable hacer un balance general de nuestro progreso espiritual: qué "cuellos de botella" frenan nuestro avance y qué medidas efectivas podemos tomar para "desatascarlos".

Actuar o no actuar... en el ejemplo puesto por Siddhartha no hay duda alguna, ¿verdad?, pues no dejemos que un velo en ocasiones nos empañe nuestra lógica y raciocinio y actuemos con inmediatez cuando sea preciso.

En esta ocasión no hago más comentarios... os dejo reflexionar y os deseo Feliz Semana Santa.


Nota: Capítulo sacado del libro "99 maneras de ser FELIZ y 99 recetas budistas para vivir con plenitud" de Gottfried Kerstin.

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