viernes, 18 de julio de 2014

Transforma al individuo y transformarás a la sociedad

Otro #ViernesdeReflexión que llego acabando el día y mira que lo tenía medio preparado, pero ni por esas, jejeje. Vamos a ello.


El buda de la colaboración

"Nada existe enteramente por
sí solo; todo es en relación con
todo lo demás".

Imagen de la página
InnovArte - Eloy Rubio Aranda

Nuestro presente y futuro va ligado a la suerte de las personas que nos rodean. Y eso en un sentido muy amplio: desde nuestra familia hasta el último habitante de la Tierra. Todos navegamos en este planeta único y, por lo tanto, tenemos la responsabilidad de hacerlo más habitable.

Al hablar de "vida perfecta", el budismo no se refiere únicamente a la transformación del individuo, sino a la de toda la sociedad. Cada pequeño acto cuenta -para bien y para mal- más allá de lo que somos conscientes en el momento: un consumo excesivo de agua y electricidad pone más presión sobre unos recursos naturales al borde del colapso, el abuso del coche contribuye a reforzar el "efecto invernadero" y los embalajes plásticos crean residuos que no se degradan.

Por muchas ONGs que operen en el planeta, si no cambiamos nuestros hábitos cotidianos los grandes problemas no harán más que agravarse. Menos consumo y más cooperación es la clave para mitigar los problemas de la Tierra.


Cooperación emocional

En el nivel de las emociones humanas, ser amable y generoso no sólo reporta beneficios a los demás, sino especialmente a quien practica estas virtudes. Se ha comprobado que las personas de "carácter suave" viven más y mejor que el resto. Por lo tanto, seamos amables aunque sólo sea por razones egoístas.

Pequeños actos para uno y para muchos que repercuten con grandes efectos... Ayer, a través de facebook, compartí algunas cosas que una conocida mami canguro de Madrid vió y a la que le afectaron. Me apenó pensar en cómo se encontraría de removida en ese momento, pero me alegré de que sirviera para un pequeño despertar... algo que tal vez le lleve a cambiar algunos de sus hábitos, a realizar sus "pequeños actos", que no sólo le cambiarán a ella, cambiarán tal vez poco a poco a su familia. A la vez ella también más concienciada, tal vez comparta con los demás y así, ella también ayudará a alguien a un pequeño despertar y poco a poco, entre todos, algo estaremos moviendo... No pienses que tu aportación no sirve, no pienses que nadie te ve, que nadie te lee, no pienses que ninguna persona se da cuenta de lo que haces, aunque tú no lo creas o no lo sepas, las ondas que tú emites, llegan a mucha distancia.

¡Feliz Fin de Semana!.


Nota: Capítulo sacado del libro "99 maneras de ser FELIZ y 99 recetas budistas para vivir con plenitud" de Gottfried Kerstin.

viernes, 11 de julio de 2014

Money, money, money...

Casi dejo pasar este viernes y es que no es sólo falta de tiempo, otras circunstancias han hecho que no tuviera opción a acercarme mucho por el ordenata... Vamos a nuestros #ViernesdeReflexion.


El buda del dinero


Imagen de la página
Ando evolucionando


"Los deseos no se satisfacen, 
ni siquiera con una lluvia de 
dinero. Sabio es el que sabe que 
los deseos son dolorosos y traen 
pocas alegrías". 

Como sucede con muchas otras cosas, no se puede decir que el dinero sea bueno o malo en sí. Todo depende del uso que haga cada persona de él. Una fortuna bien utilizada -por ejemplo, en obras sociales- es siempre positiva, mientras que si se emplea la prosperidad para fines poco éticos -por ejemplo, especular con propiedades- el resultado es la degradación.

En cualquier caso, el deseo de dinero -más allá de las necesidades- sí es perjudicial y hunde al individuo en las miserias del samsara. Al igual que el éxito, la riqueza debería llegar como resultado de una labor satisfactoria, y  no ser un fin en sí mismo. Una existencia dedicada a acumular dinero es una muerte en vida, y cuando se acerca la muerte de verdad uno se da cuenta de que las cosas que valían la pena eran otras.

Un proverbio indio afirma que "uno sólo tiene aquello que no puede perder en un naufragio".


La respuesta de Temístocles

Cuando al filósofo griego le preguntaron qué prefería, casar a su hija con un hombre pobre pero honesto o con uno rico y deshonesto, su respuesta fue: "Prefiero un hombre sin dinero que un dinero sin hombre".

Más claro, agua... la respuesta de Temístocles lo dice absolutamente todo... ¿de qué sirve el dinero si no hay más?.

Y aquí de nuevo me viene a la mente la clase política, todos esos que una vez que están en el poder (o algunos, antes de estarlo), sólo piensan en llenarse los bolsillos a costa de todo, en especular, en malversar, en hundir a los demás y salir ellos a flote por encima de todo... Degradación si... pero la mayoría se van tan campantes... No sigo que me enciendo...

Siempre he sido de la idea de que hay que trabajar para vivir y no lo contrario; hay que tener para vivir una vida digna, pero viviendo, y sin pensar en tener más y más... ¿Qué te va a aportar felicidad?, sin lugar a dudas los pequeños momentos, aunque a veces carecer de dinero en esta sociedad, hace pasarlo muuuy mal. Mal momento aquel en el que inventaron la moneda de cambio, con lo bien que funcionaba y funcionaría el trueque.

Al fin y al cabo uno viene a esta vida sin nada, y así se va de ella. Tal y como afirma ese proverbio indio, sólo se puede perder en un naufragio la vida, que sin lugar a dudas, es lo más valioso que tenemos.

¡Feliz Fin de Semana!.


Nota: Capítulo sacado del libro "99 maneras de ser FELIZ y 99 recetas budistas para vivir con plenitud" de Gottfried Kerstin.


LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...